¿Qué hacer en Montreal?

Si es su primera visita a Montreal o si quiere conocer mejor nuestra bella ciudad, le sugerimos algunos lugares y actividades interesantes.

¡Aproveche su estancia al máximo!

El mirador del mont Royal

En el corazón de la ciudad, el Parque “de la montaña”, diseñado por Frederick Law Olmstead (el mismo arquitecto que diseñó el Central Park de Nueva York), es el punto de referencia más emblemático de Montreal y el lugar más concurrido para sacar un autorretrato. Vaya al mirador del mont Royal por transporte público o subiendo por las escaleras y en el chalé ubicado en la cima encontrará sanitarios y una pequeña cantina con refrescos. ¡Disfrute de dos horas vigorizantes!

Los tam-tam del mont Royal

Hasta fines de septiembre cada año

Cada domingo la gente se junta en los espacios verdes alrededor del mont Royal para una fiesta de percusiones espontánea y gratuita.

Las tiendas de la calle Sainte-Catherine

La calle Sainte-Catherine, una de las calles comerciales más largas de Canadá, es el lugar ideal para mirar escaparates y mimarse un poco. Allí encontrará una gran variedad de tiendas para todos los gustos.

La cocina típica de Montreal

Pequeños restaurantes y buena mesa son ingredientes de la alegría de vivir de Montrel.  Saboree un delicioso sándwich de carne ahumada. Descubra por qué los montrealenses adoran sus bagels cocinados en horno de leña (la clave: los bagels se remojan en agua de miel antes de la cocción). Pruebe nuestra famosa “poutine”.

Los festivales en Montreal

Son numerosos los festivales de Montreal que tienen alcance internacional. Poco importa la temporada, la hora o la temperatura, en Montreal se realizan más de 100 festivales durante el año, desde música pasando por la moda y mucho más. Los más importantes tienen lugar en la Plaza de los Festivales. Durante su estancia estival se celebrará el festival Francofolies (Francolocuras). ¡Venga a divertirse en un ambiente festivo único!

Desde 1989, el festival Francofolies de Montreal ha sido el reflejo de una música francófona pujante. Unos 70 espectáculos en sala y 180 conciertos gratuitos en el exterior dan cuenta de una programación de calidad, diversificada y rica … con una pizca de locura.

http://www.francofolies.com/default-fr.aspx

El Viejo Montreal y el Viejo Puerto

Una primera visita a Montreal no estaría completa sin una caminata por las encantadoras calles de adoquines del barrio histórico de la ciudad. La yuxtaposición de varios estilos arquitectónicos, con algunos que remontan a 1685, permite al visitante visualizar literalmente cómo la ciudad empezó a desarrollarse.  Deténgase en la Basílica Notre-Dame para admirar sus hermosas vidrieras y gozar de un momento de calma. Después vaya a la histórica Plaza Jacques-Cartier y siéntese en una terraza desde donde podrá mirar los artistas callejeros y los retratistas.

Tal vez necesite relajarse un poco después de un día lleno de actividades. Desde el pintoresco  frente portuario puede admirar el majestuoso Río San Lorenzo, ver los cruceros gigantes y observar las idas y vueltas de los veleros, barcos de motor y botes con pedales. En tierra firme, hay también mucho que ver y hacer: animados bistrós con terrazas, boutiques y spas de primer nivel… si necesita un buen masaje.

El Oratorio Saint-Joseph

En Montreal, podrá visitar uno de los más famosos sitios de peregrinaje católico del mundo, el Oratorio Saint-Joseph, una de las obras maestras de “la ciudad de los mil campanarios”. El Oratorio posee un órgano Rudolf von Beckerath que es uno de los diez más prestigiosos del mundo. Su cúpula mide 97 metros de altura y ocupa el segundo lugar en el mundo tras el domo de la Basílica de San Pedro de Roma. El Oratorio presenta exposiciones temporales todo el año. Tome el metro hasta la estación Côte-des-Neiges y suba a pie la famosa escalera del oratorio.

El  Montreal subterráneo – RÉSO

La ciudad de Montreal cuenta con una amplia red peatonal subterránea de 32 kilómetros (20 millas) de pasajes interconectados que durante los meses de invierno unas 500.000 personas utilizan para acceder a oficinas, estaciones de ferrocarril, tiendas y restaurantes. Este sistema, llamado RÉSO, conecta el Centro de Congresos de Montreal con diez grandes hoteles y varios centros comerciales.

Los mercados públicos de Montreal

A los habitantes de Montreal les gusta comer. Tenemos, claro está, nuestra propia cocina local, pero una visita a los mercados públicos es una de las mejores maneras de descubrir Montreal. El Mercado Jean-Talon, ubicado en el corazón de la Pequeña Italia, es el mercado más grande de Montreal y el más diversificado desde el punto de vista cultural. Situado al lado del pintoresco canal Lachine en la parte oeste de la ciudad, el Mercado Atwater de estilo Art déco es más pequeño pero muy simpático. En él se pueden comprar una gran variedad de productos finos y embutidos. Vaya donde vaya, no deje de probar las especialidades de temporada, como el jarabe de arce en primavera, las fresas en verano y las manzanas en otoño.

El Plateau Mont-Royal

Las coloridas escaleras de caracol del barrio “le Plateau” son otro rasgo característico de Montreal. La población de este barrio, fundamentalmente de lengua francesa, se caracteriza por ser una mezcla ecléctica de artistas, estudiantes extranjeros y jóvenes profesionales, sazonada con una buena dosis de culturas e idiomas diferentes lo que le confiere gran diversidad. Para un dar un vistazo al Plateau, camine por la avenida Mont-Royal. Si es un día asoleado, le recomendamos hacer lo que hacen los residentes: un picnic bajo los frondosos árboles del Parque Lafontaine.

Los alrededores del Parque Olímpico

El barrio Hochelaga-Maisonneuve, ubicado en el este de Montreal, cuenta con varios atractivos impresionantes, todos a corta distancia unos de otros. Primero está el Estadio Olímpico,  imponente recuerdo de los Juegos de Verano de 1976 que marcaron la historia de Montreal y que es, sin lugar a dudas, la estructura arquitectónica más identificable de toda la ciudad. Los visitantes pueden tomar un ascensor que sube por la torre inclinada (más alta que la Torre de Pisa) y desde lo alto apreciar el paisaje urbano con una vista panorámica. Cerca de allí está el Jardín Botánico, reconocido internacionalmente, presenta actividades por temporada como por ejemplo en otoño, el concurrido Festival de Linternas Chinas. Y el último atractivo, pero no por ello el menos importante, es el Biodôme con sus cinco ecosistemas que albergan a más de 250 diferentes especies de animales que a los niños les encantan.

Los museos

Montreal es una ciudad creativa y los visitantes con inclinación artística disfrutarán de sus museos y galerías que exponen obras clásicas y contemporáneas. Los amantes del arte tienen una cita ineludible en el Museo de Bellas Artes de Montreal, una de las instituciones más importantes de América del Norte. El Museo presenta en sus numerosas salas pinturas, esculturas, arte gráfico, fotografías y objetos de arte decorativo y organiza exposiciones temporales de nivel internacional. Para un enfoque más moderno de la ciudad, visite el primer museo canadiense dedicado exclusivamente al arte contemporáneo, el Museo de Arte Contemporáneo. Este museo posee una colección permanente pero además organiza varios eventos multimedia. También está el Centro Phi donde el arte se despliegue en todas sus formas.

La Basílica Notre-Dame

Este lugar de culto es una verdadera joya. Diseñada en estilo neogótico por el arquitecto protestante irlandés James O’Donnell (convertido al catolicismo poco antes de morir para poder ser enterrado allí) fue construida entre 1824 y 1829. Es una sinfonía de madera esculpida, techos altos pintados con oro y complejos detalles. Tiene asimismo un órgano de 7.000 tubos que domina la pared trasera.  ¡Absolutamente espectacular!